El intercambio de datos sobre el COVID-19 en China está lejos de ser "abierto y transparente"

El intercambio de datos sobre el COVID-19 en China está lejos de ser "abierto y transparente"

El artículo destaca un marcado contraste entre las afirmaciones oficiales de Pekín sobre la transparencia de los datos y la abrumadora evidencia de la subnotificación sistemática de casos y muertes por COVID-19. Las autoridades sanitarias internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud (OMS), han criticado en repetidas ocasiones a China por utilizar definiciones estrechas de mortalidad y por ocultar datos epidemiológicos fundamentales. Esta falta de estadísticas fiables ha llevado a muchas naciones a imponer restricciones de viaje, aduciendo la incapacidad de evaluar con precisión el riesgo global que plantea la propagación del virus dentro de las fronteras chinas. Las implicaciones para la seguridad sanitaria mundial son significativas, ya que el seguimiento preciso de las enfermedades depende por completo del intercambio abierto y estandarizado de datos. Cuando un país tan poblado como China limita el alcance de las muertes notificadas y restringe la secuenciación viral, obstaculiza la capacidad de la comunidad internacional para monitorear las variantes y modelar posibles brotes futuros. En consecuencia, los analistas independientes se ven obligados a basarse en estimaciones en lugar de hechos, lo que genera incertidumbre y posibles puntos ciegos en los esfuerzos globales por comprender la trayectoria y el impacto de la pandemia. Esta situación es altamente relevante para los principios de datos abiertos, ya que demuestra cómo la opacidad a nivel estatal socava directamente las respuestas de salud pública globales. Los datos abiertos requieren no solo la existencia de la información, sino también su accesibilidad, integridad y cumplimiento de las normas internacionales. Al restringir el flujo de datos, China ejemplifica los peligros de la falta de cumplimiento, mostrando que, sin un intercambio transparente y en tiempo real de datos, el mundo no puede coordinar eficazmente las evaluaciones de riesgo ni proteger la salud pública, independientemente de las intenciones declaradas de un gobierno.

Fuente: vozdeamerica.com
Publicado el 2023-01-22