El fotógrafo que lucha con Wikipedia por la imagen de un mono: “Me deben 52 millones de dólares”

El fotógrafo que lucha con Wikipedia por la imagen de un mono: “Me deben 52 millones de dólares”

El conflicto entre el fotógrafo David Slater y Wikimedia alrededor de la famosa "selfie del mono" ilustra la compleja definición de autoría en el ecosistema digital. Wikimedia sostiene que, al no haber intervención humana directa en el acto de capturar la imagen, la fotografía pertenece al dominio público, una postura que Slater rechaza argumentando que él controló técnicamente el equipo y el encuadre. Este desacuerdo expone las lagunas legales existentes en plataformas de conocimiento abierto frente a obras cuyas condiciones de creación no se encajan fácilmente en las categorías tradicionales de propiedad intelectual. Este precedente es fundamental para el movimiento de datos abiertos y contenido libre porque establece un criterio interpretativo sobre qué información puede ser compartida libremente sin restricciones de derechos de autor. Al decidir que la obra no es propiedad de ningún ser humano, la plataforma prioriza el acceso universal al conocimiento visual, pero esta decisión genera controversia al ignorar la labor creativa y técnica del fotógrafo. La disputa cuestiona si las políticas de "libre acceso" deben respetar rigurosamente las nociones de autoría individual o si deben priorizar el beneficio público sobre los intereses privados, un equilibrio delicado en la gestión de repositorios abiertos. Finalmente, el caso cobra mayor relevancia actual al anticipar los dilemas éticos y legales que plantea la inteligencia artificial generativa. Así como el mono no es considerado autor humano, las obras creadas exclusivamente por algoritmos también enfrentan la posibilidad de quedar en el dominio público, privando a sus creadores o desarrolladores de regalías. Esto refuerza la necesidad de que las comunidades de código abierto y contenido libre actualicen sus marcos normativos para distinguir claramente entre la intervención humana, la automatización y la generación algorítmica, garantizando que los modelos de distribución abierta no violen inadvertidamente los derechos de propiedad intelectual en la era digital.

Fuente: tn.com.ar
Publicado el 2023-07-04