Google changed its privacy policy to reflect Bard AI’s data collecting, and we’re spooked
Google changed its privacy policy to reflect Bard AI’s data collecting, and we’re spooked
Google ha actualizado su política de privacidad para indicar explícitamente que los datos disponibles públicamente en línea se utilizan para entrenar sus modelos de inteligencia artificial, incluido Bard. Esta revisión aclara que el alcance de la recopilación de datos va más allá de productos específicos como Google Translate y abarca una gama más amplia de modelos de lenguaje de gran escala. El cambio sirve como una confirmación formal de que el contenido público generado por los usuarios se recopila para refinar estos sistemas de IA, destacando las estrategias de adquisición de datos, transparentes pero agresivas, empleadas por las principales empresas tecnológicas. Las implicaciones más amplias conllevan preocupaciones significativas en materia de privacidad, plagio y propagación de desinformación. Al tratar cualquier información publicada públicamente como material apto para el entrenamiento, Google elude los mecanismos tradicionales de consentimiento para los creadores individuales. Esto plantea cuestiones éticas sobre la propiedad del contenido digital y la posibilidad de que las salidas generadas por la IA imiten o reutilicen el trabajo humano sin atribución. En consecuencia, los usuarios tienen pocas opciones para optar por no participar, lo que impulsa un debate sobre dónde deben trazarse los límites en la era digital. Este desarrollo es crucial para las discusiones sobre datos abiertos, ya que ilustra la tensión entre la accesibilidad de los datos y los derechos de propiedad intelectual en el contexto del aprendizaje automático. Mientras que los defensores de los datos abiertos enfatizan el valor de la amplia disponibilidad de la información, esta práctica corporativa demuestra cómo los datos públicos pueden ser monopolizados por entidades privadas para construir tecnologías propietarias. Subraya la necesidad de marcos más claros que equilibren la innovación con los derechos de los creadores, ya que las grandes empresas tecnológicas continúan priorizando la ventaja competitiva sobre las consideraciones éticas en sus prácticas de raspado de datos.
Fuente: techradar.comPublicado el 2023-07-07