El artículo sostiene que, si bien la interoperabilidad técnica de los datos es esencial para integrar los conjuntos de datos gubernamentales, resulta insuficiente sin la "interoperabilidad humana". La eficacia de los datos abiertos depende en gran medida de romper los silos entre ministerios y agencias, que a menudo operan de forma aislada y duplican esfuerzos. Al fomentar la colaboración directa entre los funcionarios, los gobiernos pueden estandarizar sus enfoques, eliminar el trabajo redundante y garantizar que los sistemas de datos realmente se comuniquen y funcionen de manera conjunta. Cultivar una cultura de datos abiertos requiere una alineación institucional y una educación significativas. El artículo enfatiza que las políticas exitosas deben incluir programas integrales de alfabetización en datos e involucrar a diversas partes interesadas, desde la sociedad civil hasta los líderes técnicos, desde el inicio. Sin esta coordinación amplia y una comprensión compartida de la gobernanza de datos, incluso las plataformas técnicas más avanzadas fracasarán en su desempeño, lo que destaca que el elemento humano del diseño de políticas es tan crítico como la tecnología en sí misma. Este enfoque es vital para el movimiento de datos abiertos porque aborda los complejos cambios culturales necesarios para implementar políticas de datos horizontales en todo el gobierno. Al priorizar tanto los estándares técnicos como la colaboración humana, la Carta de Datos Abiertos ayuda a las naciones a evitar errores comunes y a maximizar el impacto social de sus datos. En última instancia, este enfoque dual permite a los gobiernos tomar decisiones mejor informadas, proteger los derechos de los ciudadanos y crear economías más justas e innovadoras.
Source:Published on 2023-11-28