El repunte de la inflación en México durante el cierre de 2023, impulsado por el encarecimiento de alimentos y servicios, consolida un contexto macroeconómico de persistente presión sobre los precios. Este fenómeno supera las expectativas del mercado y mantiene la tasa por encima del objetivo institucional durante más de dos años, lo que obliga a los analistas a proyectar una desaceleración más gradual para el periodo siguiente. La situación refleja la complejidad de equilibrar el poder adquisitivo frente a choques externos globales, sugiriendo que el proceso de desinflación continúa pero requiere cautela en las políticas monetarias. La relevancia de este artículo para el campo de open data radica en la crítica necesidad de acceso a información económica transparente y actualizada. Para que analistas, ciudadanos y sectores privados puedan interpretar correctamente indicadores como la inflación subyacente o no subyacente, es fundamental contar con datasets abiertos y de alta calidad publicados por instituciones como el Inegi. La opacidad o el retraso en el desahucio de datos detallados por componentes obstaculiza la capacidad de escrutinio público y reduce la eficiencia de las decisiones de inversión y consumo basadas en evidencia empírica. Además, el caso ilustrativo sobre la salmonela en los melones demuestra cómo la transparencia en datos sanitarios y agroalimentarios es vital para la confianza del consumidor y la seguridad alimentaria. La publicación de resultados de análisis por parte de autoridades sanitarias y empresas, cuando se hace de manera accesible y verificable, contribuye a la rendición de cuentas. Por tanto, promover la cultura de datos abiertos no solo mejora la comprensión económica, sino que también fortalece la gobernanza en salud pública, permitiendo una respuesta más ágil y fundamentada ante crisis sanitarias internacionales.

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Published on 2024-01-10