El envejecimiento poblacional en Europa y específicamente en la provincia de Tarragona plantea una urgente necesidad de reestructurar la atención a la dependencia. Ante la previsión de un aumento significativo de la población mayor, el proyecto ICARE, liderado por la URV, propone una solución basada en la inteligencia artificial para preservar la vida independiente de las personas vulnerables que viven solas. Este sistema no invasivo utiliza sensores ambientales y aplicaciones móviles para monitorizar parámetros vitales y rutinas diarias sin comprometer la privacidad, permitiendo que los profesionales de la salud y el trabajo social tomen decisiones basadas en datos continuos. La relevancia de este artículo para los datos abiertos radica en la infraestructura de información que genera. Al centralizar la captación de datos de actividad y salud en una plataforma inteligente, se crea un flujo constante de información que facilita la prevención anticipada de enfermedades y la personalización de cuidados. Sin embargo, esto también plantea cuestiones cruciales sobre la gobernanza de estos datos: quién accede a ellos, cómo se anonimizan para proteger la intimidad del usuario y cómo pueden integrarse en sistemas públicos de salud de manera ética y transparente. La implementación de esta tecnología busca reducir la soledad no deseada y aliviar la presión sobre las residencias, promoviendo un modelo de teleasistencia más eficiente y accesible. La colaboración entre instituciones académicas, sanitarias y sociales demuestra la importancia de desarrollar herramientas tecnológicas que prioricen el bienestar ciudadano. Este enfoque subraya la necesidad de que los datos relacionados con la salud y la asistencia social sean gestionados con rigor, asegurando que la innovación tecnológica sirva realmente para mejorar la calidad de vida de la población envejecida.

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Published on 2024-08-07