La extinción del INAI amenaza la seguridad de la Plataforma Nacional de Transparencia, un activo digital crítico que alberga miles de millones de registros gubernamentales y datos personales sensibles. Aunque la infraestructura ha resistido con éxito cientos de millones de intentos de ciberataques anuales gracias a servicios contratados recientemente, la falta de claridad sobre su gestión futura y la drástica reducción presupuestaria ponen en riesgo la continuidad de esta protección. Existe un vacío legal y técnico sobre qué autoridad asumirá estas responsabilidades, dejando en incertidumbre la preservación de la integridad de la plataforma durante la transición. Este escenario implica un peligro significativo para la ciudadanía, ya que la plataforma no solo contiene información pública, sino también historiales clínicos y datos financieros privados solicitados bajo la ley. La posible interrupción de los servicios de seguridad perimetral o la falta de un protocolo claro de administración podría exponer a los mexicanos a fugas de información masivas. La relevancia para el open data radica en que la transparencia efectiva depende de la confianza en la seguridad de los sistemas que la albergan; sin garantías robustas, el derecho de acceso a la información se ve comprometido por la vulnerabilidad técnica. El artículo destaca que la erosión de los mecanismos autónomos de transparencia no solo debilita las instituciones, sino que también crea vacíos operativos que pueden ser explotados, afectando la disponibilidad y confiabilidad de los datos abiertos. La gestión de datos abiertos requiere estabilidad institucional y recursos adecuados para mantener la ciberseguridad frente a amenazas constantes. La ausencia de un plan definido para asumir estos contratos y proteger la infraestructura actual representa un retroceso para la gobernanza de la información, demostrando que la protección de datos es tan crucial como su publicación.

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Published on 2025-01-04