El artículo revela una drástica reducción en los recursos humanos y operativos de los órganos internos de control a nivel municipal, estatal y federal en México. Entre 2020 y 2022, el personal adscrito a estas entidades se desplomó significativamente, mientras que el volumen de auditorías realizadas también disminuyó considerablemente. Esta tendencia indica una erosión sistemática de la capacidad institucional para supervisar la gestión pública y rendir cuentas. La calidad del control interno también se ve comprometida, ya que la mayoría de las auditorías se centran en el cumplimiento financiero básico en lugar de evaluar el desempeño o la eficiencia del gasto. Con pocos auditores disponibles y una carga de trabajo que resulta insuficiente para el volumen de recursos manejados, las estructuras actuales no están preparadas para cumplir con sus obligaciones constitucionales. Esto sugiere que la función de vigilancia ha quedado debilitada en la práctica. La relevancia para los open data radica en la importancia crítica de acceder a información pública transparente para monitorear la salud democrática. Los datos censales demuestran que, sin mecanismos robustos de control y sin acceso a información detallada sobre auditorías y personal, es imposible evaluar si los derechos de petición y acceso a la información están siendo protegidos. Esta crisis estructural subraya la urgencia de promover la transparencia real para evitar la impunidad y fortalecer la accountability.

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Published on 2025-01-07