La gran desconexión: cuando EU apaga sus propios datos

La gran desconexión: cuando EU apaga sus propios datos

La reducción drástica de agencias estadísticas y la eliminación de bases de datos públicas afectan gravemente la capacidad de los profesionales para tomar decisiones basadas en evidencia, desde la atención médica hasta la gestión de riesgos climáticos. Esta contracción del flujo informativo crea vacíos que obligan a especialistas y aseguradoras a depender de fuentes incompletas o costosas, deteriorando la calidad de los servicios y la planificación estratégica en sectores críticos para la seguridad y bienestar social. Este fenómeno expone la fragilidad de la infraestructura de datos abiertos, demostrando que la transparencia no es solo un derecho ciudadano, sino una utilidad pública esencial. La pérdida de acceso a información actualizada sobre salud, educación y medio ambiente socava la confianza en las instituciones y limita la capacidad de la sociedad civil para monitorear el impacto de las políticas públicas, desafiando el principio fundamental de que los datos deben ser accesibles, precisos y utilizados para el bien común. La relevancia para el movimiento open data radica en la urgencia de defender los datos públicos como un bien estratégico, no negociable. La crisis actual subraya que la privatización o fragmentación de la información genera ineficiencias y sesgos, mientras que mantener sistemas gubernamentales robustos y transparentes es crucial para la democracia. Sin datos abiertos confiables, se pierde la base necesaria para la innovación, la rendición de cuentas y la equidad, haciendo imperativo repensar modelos de recolección que prioricen el valor social sobre la mera reducción de costos administrativos.

Fuente: elfinanciero.com.mx
Publicado el 2025-08-21