The fledgling UN tried to rein in mass-scale misinformation. The world turned its back and is now paying the price | Roland Burke

The fledgling UN tried to rein in mass-scale misinformation. The world turned its back and is now paying the price | Roland Burke

Este artículo sostiene que las actuales preocupaciones democráticas respecto a la desinformación en línea no son inéditas, sino más bien una recurrencia de los desafíos históricos enfrentados durante el auge del fascismo. Destaca que organismos internacionales como la Sociedad de Naciones y las primeras Naciones Unidas reconocieron el peligro de la propaganda sin control e intentaron establecer normas globales sobre la responsabilidad de los medios. Estos primeros esfuerzos buscaron equilibrar la libertad de expresión con la rendición de cuentas, reconociendo que los medios transnacionales no regulados podían amenazar la soberanía y los derechos humanos. La narrativa explica por qué estas iniciativas tempranas finalmente fracasaron, en gran medida debido a la oposición sostenida de Estados Unidos y sus aliados. En lugar de adoptar marcos que pudieran limitar el poder corporativo o estatal, las democracias occidentales prefirieron un enfoque de no intervención, priorizando nociones absolutas de libertad de expresión sobre la seguridad colectiva. Esta capitulación histórica permitió que florecieran estructuras mediáticas monopolísticas y una desinformación sin restricciones, creando el entorno volátil que vemos hoy, donde las plataformas digitales facilitan la propagación del odio y las ideologías autoritarias. El artículo es altamente relevante para el tema de los datos abiertos, ya que subraya la necesidad de ecosistemas de información transparentes y regulados para la salud democrática. Sugiere que tratar los datos y los medios como mercancías no reguladas ignora su profundo impacto social. Comprender este contexto histórico revela que las iniciativas de datos abiertos no pueden existir en un vacío; requieren estándares internacionales sólidos y mecanismos de rendición de cuentas para prevenir la weaponización de la información, asegurando que la transparencia sirva al interés público en lugar de facilitar la manipulación y la desinformación.

Fuente: theguardian.com
Publicado el 2025-10-11